sábado, 4 de julio de 2026

La estacion donde nunca llegaba el tren.

Dicen que hay estaciones construidas para despedidas. Yo creo que existen otras peores: las que fueron hechas para esperar.

Ella llegaba siempre unos minutos antes, se sentaba en el mismo banco de madera, acomodaba el cuello del abrigo y miraba las vías como quien mira el horizonte esperando que, por fin, algo tenga el valor de llegar.

De vez en cuando, a lo lejos, se escuchaba un silbato, el corazón le daba un vuelco.

–Ahora sí!!!!... pensaba

Pero el tren apenas asomaba, disminuía la velocidad, parecía que iba a detenerse... y volvía a desaparecer entre la niebla.

Así pasaron los días, los meses, las estaciones.

Había aprendido el idioma de las esperas, el de los "casi", el de los "quizás", el de los "algún día".

Hasta que una mañana descubrió algo extraño. Las flores que crecían junto al andén nunca habían dejado de florecer, los pájaros seguían cantando.

El sol seguía calentándole la cara, y ella... ella llevaba tanto tiempo mirando las vías que nunca había visto el jardín que tenía detrás.

Se levantó despacio, por primera vez no miró el reloj... ni el horizonte.

Ni el humo imaginario de un tren que nunca terminaba de llegar, caminó hacia el otro lado.

Hbía un sendero que no figuraba en ningún mapa, estaba cubierto de yuyos, de margaritas salvajes y de esas pequeñas rebeldías con las que la vida recompensa a quienes se animan a dejar de esperar.

Entonces entendió, no había perdido un amor, había perdido años creyendo que el amor siempre llegaba desde afuera.

sonrió con los ojos húmedos, no porque hubiera dejado de querer, sino porque había empezado, al fin, a elegirse.

Y mientras el viento despeinaba los recuerdos, escuchó un último silbato a lo lejos...No se dio vuelta.

Algunas historias no necesitan que el tren llegue, necesitan que una mujer descubra que también puede caminar.

Y cuando dio el primer paso, la estación quedó atrás, no como un fracaso, sino como el lugar exacto donde aprendió que la esperanza más valiente no consiste en esperar a alguien.

Consiste en no dejar de encontrarse a una misma.

                          Adriana 🌼 


sábado, 13 de junio de 2026

Dia del escritor/a

 Feliz día a quienes escriben, a quienes encuentran refugio en las palabras, a quienes convierten preguntas en textos, heridas en aprendizaje y emociones en puentes.

También a quienes nos acompañamos en este oficio extraño y hermoso de intentar ponerle nombre a lo que sentimos.

Porque escribir no siempre cambia el mundo, pero muchas veces cambia una vida… y a veces, con eso alcanza.

Que nunca nos falten historias, tinta ni ganas de seguir buscando sentido entre las palabras.

Que la escritura nos siga cruzando en historias…

Feliz día del escritor para vos, para uds!!!


Adriana 🌼

martes, 9 de junio de 2026

¿Quién sos cuando no te ven?

 ¿Quién sos cuando nadie te ve?...


Yo soy en mi plenitud más honesta.


Sin disfraces, sin aplausos, sin expectativas ajenas.


Soy la versión que no necesita convencer a nadie de nada, la que deja de correr detrás de las miradas y se encuentra, por fin, con su propia voz.


Cuando nadie me ve, no interpreto personajes ni sostengo fortalezas prestadas. Me permito dudar, sentir, equivocarme y volver a empezar. Habito mis contradicciones sin pedir permiso y mis cicatrices sin esconderlas.


Soy la que conversa con sus sueños, la que se ríe sola de sus ocurrencias y la que llora cuando algo le duele sin preocuparse por parecer fuerte. Soy la que guarda preguntas sin respuesta y aun así sigue caminando.


Cuando nadie me ve, no soy mejor ni peor. Soy más verdadera, más humana, más libre.


Y quizás ahí, en ese territorio íntimo donde no llegan los juicios ni las exigencias, es donde habita lo más valioso de mí… una mujer imperfecta, terca, sensible y luminosa, que aprendió que la autenticidad vale más que cualquier máscara.


Porque cuando nadie me ve, no actúo para el mundo, me encuentro conmigo. 


Y en ese encuentro, siempre vuelvo a casa.


Adriana 🌸

viernes, 5 de junio de 2026

Te ven… pero no te miran☆

Te ven de pie

y creen que nada te duele.

Te ven sonreír

y juran que sos feliz.

Te ven bailar

y susurran que estás loca.

Te ven…

pero no te miran.

No ven lo que cargás en silencio,

las batallas que peleás sin testigos,

las veces que te tragaste el llanto

para no romperte frente al mundo.

No miran tus grietas,

ni el cansancio que se esconde

detrás de tus ojos.

Si miraran…

entenderían que ser fuerte no fue una elección,

que tu alegría es resistencia,

y que moverte es la forma que encontraste

de no desaparecer.

Pero no todos miran.

No todos quieren ver.

Y ahí estás vos.

Brillando con las manos temblando.

Viva.

Aunque a veces… te duela.

Adriana 🌼 

Desaparecer

 Hay momentos en los que quisiera desaparecer.

No por huir, sino por encontrar un rincón donde el ruido no me alcance. Un lugar donde mis palabras puedan caminar más lejos que mis pasos y mis sueños no tropiecen con los límites de la realidad.

Hay días en que escribo porque no puedo volar, y entonces dejo que las palabras lo hagan por mí.

Ellas conocen caminos que mis acciones todavía no pueden recorrer.

     Adriana 🌼 


jueves, 7 de mayo de 2026

Reflorecer

"No persigas a las mariposas…
arregla el jardín."
Entendí tarde que la frase no hablaba literalmente de amor, hablaba de uno mismo.
Porque pasé años corriendo detrás de todo lo que se iba... personas, oportunidades, versiones de mí que ya no existían. Vivía agotada de perseguir lo efímero, creyendo que si corría lo suficiente alguien iba a elegir quedarse.
Hasta que un día me cansé, y en lugar de salir detrás de lo que volaba… me quedé.
Miré el desastre, las flores secas, las raíces ahogadas.
Las partes de mí que había abandonado por sostener jardines ajenos mientras el mío se moría en silencio.
Entonces empecé de nuevo...
Saqué malezas de la memoria.
Abrí ventanas internas que llevaban años cerradas.
Aprendí a regarme sin culpa.
A poner límites como quien levanta cercos para cuidar lo que florece.
Y pasó algo curioso...
Las mariposas empezaron a llegar solas.
No porque las llamara, no porque las necesitara.
Sino porque la vida tiene esa extraña manera de acercar belleza a los lugares donde alguien decidió volver a cuidarse.
Desde entonces ya no corro detrás de nadie.
El que quiera quedarse…
que encuentre flores!
Adriana S. Blanche 

lunes, 4 de mayo de 2026

Llegaste vos..

No necesito que me bajen la luna, aprendí a mirarla de frente y a no pedirle permiso al cielo.

Pero vos llegaste igual, sin promesas ruidosas, sin querer conquistar nada.

Y me encontraste en esas noches calladas donde quedo arrancando boababs del alma para que no me rompan el mundo.

No huiste…te quedaste cerca, sin invadir, como quien entiende que amar tambien es saber esperar.

No intentaste sacarme las espinas, ni cambiar mi forma de arder.

Solo aprendiste a rozarlas sin lastimarte y sin querer que dejen de ser mías.

Y entonces pasó algo simple, pero enorme…dejé de pelear sola.

Porque en medio de mi cielo incierto, vos no trajiste respuestas, trajiste presencia.

Y cuando me pierdo, cuando me olvido que el cielo tambien es mío, no me regalas rosas.

Me dibujas girasoles en el alma y no es que alcance, es que por primera vez, no hace falta más. 

Adriana 🌼 

lunes, 27 de abril de 2026

Memoria

Entonces hoy decidí desconectar mis neuronas…no por cansancio, sino por estrategia.
Porque hay días que no deberían existir dos veces.
Me levanté sin memoria,
como quien evita abrir una puerta que sabe exactamente a que cuarto conduce.
Sin nombres, sin fechas, sin ese filo preciso
que siempre encuentra el mismo lugar en el pecho.
La casa seguía ahí,
pero algo faltaba en el aire.
No supe decir qué, solo una ausencia sin forma
ocupándolo todo.
Caminé despacio,
tocando cosas como si fueran ajenas.
Una taza, una foto dada vuelta, un silencio demasiado ordenado.
Y sin embargo, el cuerpo sabía.
Hay memorias que no viven en la cabeza.
Viven en los gestos que ya no se repiten,
en la pausa antes de decir "mamá" o "papá",
en esa costumbre de esperar una voz
que ya no llega.
Intenté sostener el olvido, aferrarme a esa tregua limpia, sin nombres ni despedidas.
Pero el vacío empezó a hablar, no con palabras,
sino con esa sensación tibia y rota de haber amado mucho…
y de que algo, en algún momento, se fue.
Entonces entendí...
No había olvidado del todo.
Solo había borrado el borde del recuerdo
para no caer otra vez en la misma herida.
Pero el amor no se deja apagar tan fácil.
Y ahí, en medio de ese día sin memoria,
algo en mí volvió a latir distinto, como si el dolor buscara otra forma de decirse.
No fue un recuerdo exacto, fue más bien un refugio.
Como para sentirme en hogar de nuevo,
en ese líquido amniótico que alguna vez fue vínculo, hecho canción entre tus brazos,
o en ese silencio del río
que parecía perderse en tus manos de pescador…
y sin embargo, siempre sabía volver.
Adriana S. Blanche 

martes, 21 de abril de 2026

Hay quienes...

Hay quienes te sacan suspiros,
y hay quienes te erizan el alma en la piel…
Y después están esos pocos,
los que no hacen ruido,
pero te desordenan la vida entera
como si tocaran una cuerda invisible
que siempre estuvo ahí… esperando.
Adriana 🌼 

Hoy, me animo

¿Cuánto nos perdemos
ahogándonos en egos profundos,
defendiendo batallas que no abrigan?
"La vida es un instante"
no es una frase
es un latido que no espera, es el cuerpo pidiendo lugar
mientras la cabeza se enreda.
¿Cuánto nos perdemos
en un "tenés razón"
que nos deja solos por dentro?
¿Cuánto nos perdemos
cuando el orgullo pesa más que esa mano que sí quería quedarse?
¿Cuánto nos perdemos
llenándonos la boca
mientras el corazón se nos vacía en silencio?
No vengo a enseñarte nada...Porque ni yo soy maestro, solo un simple aprendiz...
Aprendo cayendo, dudando, rompiéndome un poco...
Como todos!
Pero hay algo que ya no negocio, no quiero seguir perdiéndome.
Ni por tener razón,
ni por miedo,
ni por costumbre.
Porque la vida no avisa,
y el tiempo no espera
a que el ego se calme.
Así que hoy,
aunque tiemble,
aunque no sepa cómo,
aunque me duela soltar lo que conocía…
Me animo!!...
A decir lo que siento,
a quedarme donde hay verdad, a irme donde ya no hay alma, a elegir(me) sin tanto ruido.
Hoy no quiero tener razón...
Quiero estar viva!!!
          Adriana 🌼 

domingo, 29 de marzo de 2026

Escenografía en movimiento.

El libreto decía que a esta altura la función debía ser un drama en tonos grises, de esos que se miran con una manta en las rodillas y un suspiro contenido. Pero yo decidí prender fuego las instrucciones y traer mis propios tarros de pintura.
​Afuera, el mundo insiste con sus pasteles aburridos y su concepto lineal del tiempo. Me tildan de conformista porque no corro hacia el horizonte que ellos marcan, pero no entienden que mi carrera es interna y mi meta es la autenticidad. No estoy quieta; es que mi escenario se desplaza conmigo.
​Mientras el agua empieza a cantar en la cocina y el aroma familiar envuelve el aire, miro los nuevos actores que se sumaron a la trama. Algunos traen guiones complejos, otros solo vienen a compartir un silencio necesario. Los recibo a todos con el arcoíris en plenitud, porque en esta etapa entendí que la verdadera rebeldía es no desteñirse para encajar en el decorado ajeno.
​Mi vida no es una foto estática de "lo que debería ser" a los cincuenta y tantos. Es una película de acción donde las paredes mutan, los muebles cambian de ciudad y el corazón sigue latiendo en fucsia y naranja eléctrico. Estoy en movimiento, sí, pero no huyendo, sino habitando cada centímetro de este caos vibrante que elegí llamar hogar.
​Si la escenografía se mueve, que así sea. Yo sigo aquí, con el pincel en la mano, asegurándome de que el brillo no se apague nunca.

La estacion donde nunca llegaba el tren.

Dicen que hay estaciones construidas para despedidas. Yo creo que existen otras peores: las que fueron hechas para esperar. Ella llegaba sie...