Y para mí, eso ya dice muchísimo.
Porque yo soy así, me muevo por lo que siento, por lo que me despiertan las personas, por esas presencias que aun sin proponérselo me devuelven un poquito de luz.
No necesito que alguien sea perfecto.
Necesito que su existencia en mi vida tenga más sonrisas que heridas.
Porque, al final, ¿qué sentido tendría querer a alguien que te apaga más de lo que te enciende?
Yo elijo a quienes me hacen sonreír.
Aunque sea sin querer.
Aunque ni siquiera sepan que lo hicieron.
Adriana ❤️

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