Hay momentos en los que quisiera desaparecer.
No por huir, sino por encontrar un rincón donde el ruido no me alcance. Un lugar donde mis palabras puedan caminar más lejos que mis pasos y mis sueños no tropiecen con los límites de la realidad.
Hay días en que escribo porque no puedo volar, y entonces dejo que las palabras lo hagan por mí.
Ellas conocen caminos que mis acciones todavía no pueden recorrer.
Adriana 🌼
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