Creyeron que me quebraba, pero al tocar fondo mi piel mutó por dentro.
Y aun en pedazos, en plena reconstrucción, me calcé los tacones.
Ese día aprendí que hasta el vacío retrocede cuando alguien decide encontrarse.
"No persigas a las mariposas… arregla el jardín." Entendí tarde que la frase no hablaba literalmente de amor, hablaba de uno mismo...
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